Francia cobrará hasta 1.200 € anuales a cada camión que circule por sus carreteras

Francia cobrará hasta 1.200 € anuales a cada camión que circule por sus carreteras

Francia quiere cobrar una ecotasa a todos los camiones (franceses y extranjeros) que transiten por sus carreteras. La ministra francesa de Transportes, Elisabeth Borne, ha confirmado a la patronal gala del transporte de mercancías y viajeros por carretera Unostra, miembro como Fenadismer de la asociación europea UETR, el propósito del Gobierno de Emmanuel Macron de aprobar el establecimiento de una “viñeta” (tasa) fija a los camiones pesados tanto franceses como extranjeros que transiten por las carreteras francesas. 

De este modo, sería la quinta vez que el Gobierno francés intenta establecer la imposición de un impuesto por la utilización de su red viaria, tras los sucesivos aplazamientos llevados a cabo en 2013, 2014 y su posterior suspensión definitiva en 2015 como consecuencia de las movilizaciones llevadas a cabo por los transportistas y agricultores franceses.

El importe de esta tasa que deberán soportar los transportistas será de 430 euros para un camión de 3 ejes y de 1.200 euros para un vehículo de 4 o más ejes, según ha publicado Fenadismer. Además, Borne también ha anunciado que el reembolso parcial del impuesto sobre los carburantes a los transportistas se verá reducido en 6 céntimos, por lo que el impuesto del gasóleo soportado pasará a ser de 49,19 céntimos por litro.

En respuesta a este anuncio, la patronal española ha insistido en su “permanente rechazo” al establecimiento de una “viñeta” francesa, dado que España "será uno de los países más afectados", teniendo en cuenta que la gran mayoría de los flujos de transporte de mercancías por carretera con origen o destino a la Unión Europea, "deben utilizar obligatoriamente la red viaria francesa", por la que transitan más de 100.000 camiones españoles autorizados para realizar transporte internacional.

“El establecimiento de la ecotasa provocaría un importante incremento del precio final de la mercancía al situarlo en los mercados centrales europeos, y por tanto, una pérdida de competitividad frente a los productos de terceros países”, apuntan desde la federación del transporte.