NOTICIA
07-09-2017

¿Sabías que Manolo Escobar fue camionero... y mecánico?

Mecánicos y camioneros tienen varias cosas en común. Una de ellas es que, en gran medida, son profesiones vocacionales. Sin embargo, también coinciden en que no pocos profesionales llegan a ellas por casualidad, debido a distintas circunstancias.

Así, son muchos los famosos que en algún momento de su trayectoria las ejercieron antes de saltar al estrellato. Morgan Freeman, Cantinflas, Sean Connery, Bud Spencer, Johnny Depp, Oona Chaplin (nieta de Charles Chaplin y Talisa Maegyr en la serie 'Juego de Tronos')... o los más cercanos, como por ejemplo, José Sacristán, Peret o Miguel Gila, se pusieron el mono de trabajo o al volante de un camión.

Pero entre esas estrellas hay una que ejerció ambos oficios... eso sí en la ficción. Nos referimos al recordado Manolo Escobar. Y es que el mítico cantante almeriense, además de su gran popularidad como cantante, también fue una estrella de la gran pantalla, pues esa misma fama le llevó a protagonizar un buen puñado de películas entre los años 60 y 70 del siglo pasado.

Camionero y mecánico... en el cine

En una de ellas, 'Juicio de faldas' (José Luis Sáenz de Heredia, 1969), película entre el musical, el melodrama y el cine judicial, Escobar es Manolo, un camionero (y mecánico de sus tres Pegasos) que ha conseguido amasar una pequeña fortuna a base de esfuerzo.

Manolo levanta pasiones en las verbenas de los pueblos, gracias a su perfecto tupé, su porte y su voz cautivadora. Una noche sufre el acoso de Engracia, una joven poco agraciada (interpretada por Gracita Morales) que, a pesar de su comportamiento caballeroso, le acaba acusando de violación, algo que quiere aprovechar la familia de la muchacha, que ha quedado embarazada estando soltera.

El intachable transportista recurre a un abogado prestigioso que, sin embargo, se ha marchado de viaje a Uganda y el caso recae en una de sus atractivas ayudantes, Marta, papel interpretado por Concha Velasco

Tras la negativa inicial de poner su destino en manos de una fémina, Manolo se convence de la profesionalidad de la abogada, que tampoco está muy segura de la inocencia de su cliente. Por eso, se traslada hasta el pueblo donde supuestamente ocurrieron los hechos y donde comienza sus averiguaciones. Poco después, el abogado de la parte contraria le ofrece un acuerdo: que él admita su culpa y la pareja se case para evitar la deshora. Al final, la verdad sale a la luz y Manolo y Marta acaban enamorándose.

Pareja de éxito

Precisamente, Manolo Escobar y Concha Velasco formaron una de las parejas más populares y taquilleras del cine español, protagonizando un puñado de películas entre 1967 y 1971. De hecho, su relación, sin llegar a ser nunca pareja, fue muy estrecha durante muchos años e, incluso, Manolo Escobar llegó a decir en una entrevista realizada a los dos que "sin ser tu marido ni tu amante, soy yo quien más te quiere". 

Por último, cabe reseñar que el propio Escobar también ejerció distintas profesiones en la vida real (aunque ni mecánico ni camionero) antes del 'Porompompero', 'Mi carro' o "¡Qué viva España!". Así, antes de saltar a la fama, fue metalúrgico, albañil, aprendiz de ebanista y trabajó en una planta química. Incluso, tuvo tiempo, junto a sus hermanos, para preparar, y aprobar, unas oposiciones a Correos, creando una saga de cinco carteros.

A Manolo le tocó como destino la oficina de Badalona (Barcelona), estafeta que dejó, con una excedencia, para embarcarse en una exitosa carrera profesional que acabó oficialmente a finales de 2012, cuando lo anunció en un programa de televisión, casi justo un año antes de su triste fallecimiento el 24 de octubre de 2013, en Benidorm (Alicante).

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