NOTICIA
25-10-2019

Cómo cuidar los neumáticos de vehículos industriales para optimizar su rendimiento

Los neumáticos son el único punto de contacto entre el camión y la carretera, y un elemento indispensable para garantizar la seguridad y la movilidad. Además, un buen mantenimiento de los neumáticos implica también un mejor rendimiento del vehículo.

Los neumáticos están compuestos de diferentes materiales cuyas propiedades son esenciales para su buen funcionamiento. Estas propiedades se van perdiendo con el tiempo, así como por el efecto de distintos factores como las condiciones meteorológicas; las condiciones de almacenamiento (temperatura, humedad y posición); el uso (tipo de carga, hábitos de conducción, la presión de inflado o el estado de las carreteras); o su equilibrado.

Por eso, en primer lugar, es fundamental elegir el modelo de neumático adecuado según la aplicación y, después, también es clave mantenerlos en buen estado. Y para ello, conviene que sigas algunos consejos.

Vigila la presión

Determinante para la seguridad tanto del conductor y de la mercancía transportada, como del resto de usuarios de la vía, se debe optimizar la presión de inflado para garantizar un transporte seguro, ahorrando combustible y aumentando la vida útil de los neumáticos de tu camión.

Así, la presión de los neumáticos de camiones, autobuses y demás vehículos industriales también se debe adaptar a la carga y al tipo de uso. Una presión inadecuada tendrá efectos negativos inmediatos en las bandas de rodadura, así como en la calidad de la conducción o el ahorro de combustible.

Por ejemplo, un neumático bajo de presión para la carga que está transportando, tendrá un desgaste irregular, se calentará más y fallará prematuramente. Por contra, un neumático demasiado inflado provocará un rápido desgaste de banda de rodamiento en el centro y será más vulnerable al circular por calzadas en mal estado.

Verifica el desgaste, deformaciones... 

Además de la presión, comprueba periódicamente el desgaste de los neumáticos y cámbialos cuando estén gastados. De esta forma, el agarre y la tracción estarán garantizados, evitando desagradables sorpresas en ruta.

Los neumáticos deben retirarse antes de que la profundidad de la banda de rodadura alcance 1,6 mm en el punto más liso, aunque esto puede variar según la aplicación y puede anticiparse.

De igual forma, comprueba que no presenta perforaciones, cortes o una deformación visible en la banda de rodadura, los costados o en la zona de fijación del neumático, así como cualquier tipo de deformación en la llanta.

Para optimizar la vida útil de los neumáticos, una buena práctica es rotarlos regularmente cambiando su posición según las indicaciones del fabricante. 

La importancia del equilibrado

De igual forma, también es fundamental mantener la alineación y el equilibrio actualizados, y prestar atención a las condiciones mecánicas, especialmente al sistema de suspensión. En mal estado, pueden causar un desgaste desigual y prematuro de los neumáticos, aumentar el consumo de combustible, disminuir la estabilidad y comprometer el manejo del vehículo.

Y, al contrario, un equilibrado correcto no sólo previene el desgaste de los neumáticos y elimina las vibraciones. También protege la suspensión, la dirección y la transmisión del vehículo. Por eso, siempre que se cambien o desmonten los neumáticos deben ser equilibrados.

A parte del equilibrado también conviene verificar regularmente el buen estado de las válvulas y los tapones para alargar la vida útil de los neumáticos. Cambiar las válvulas (y los tapones) cuando sustituyas los neumáticos es una buena recomendación para proteger los neumáticos y el vehículo. Con altas cargas, una válvula de goma se dobla por la fuerza y acaba deteriorándose, mientras que un tapón en mal estado no mantiene la estanqueidad ni protege del polvo y la suciedad.

Neumáticos dobles

No olvides tampoco prestar atención a la combinación de neumáticos dobles. Los dobles deben tener las mismas características (construcción, marca, dimensiones, ancho y diámetro, diseños y profundidad de las ranuras). Si los neumáticos dobles no coinciden, puede producirse un desgaste irregular y prematuro, por ejemplo, del neumático de mayor diámetro.

Limpieza, hábitos de conducción...

La suciedad, la nieve, el hielo, o la sal utilizada para combatirlos en las carreteras pueden hacer que el caucho se deteriore prematuramente. Por eso, una buena práctica es limpiar los neumáticos de vez en cuando. Y para ello, utiliza preferentemente agua tibia y jabón, evitando productos que dañen el neumático.

Por último, conviene recordar que el tipo de conducción también tiene un importante impacto en el desgaste del neumático. Un conductor experimentado, aplicando unas buenas prácticas de conducción (predecir acciones como frenar o maniobras repentinas) y de mantenimiento, podría alcanzar hasta el doble de kilómetros con los mismos neumáticos. Mientras, la conducción agresiva, el exceso de velocidad y las frenadas bruscas afectan negativamente al rendimiento y a la vida del neumático.

Recuerda: un buen mantenimiento de neumáticos es sinónimo de seguridad y eficiencia al volante; además, incrementarás su durabilidad, mejorando la rentabilidad de tu negocio. Por eso, además de tus controles habituales, asegúrate de que un profesional cualificado realiza también un control regular de los neumáticos (al menos, una vez al año).

En Toptruck se hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Puede cambiar la configuración u obtener más información sobre nuestra política de cookies aquí.